Científicos israelíes regeneran células cardíacas

14/Abr/2015

Enlace Judío, Por Stuart Winer (traducido por EstiPeled)

Científicos israelíes regeneran células cardíacas

La investigación conjunta, dirigida por
Gabriele D’Uva del Instituto Weizmann de Ciencia en Israel con el Instituto de
Investigación Cardíaca Victor Chang en Sidney, logró estimular las células del
músculo cardíaco en ratones, según informó el diario TheGuardian.
Las células cardíacas humanas sanan
difícilmente, complicando la recuperación del paciente tras ataques cardíacos y
otros problemas del corazón – a diferencia de las salamandras o peces cuyo
tejido muscular cardíaco se regenera automáticamente.
Los médicos del equipo que ha producido el
avance consideran que el hallazgo proporcionará soluciones para pacientes que
sufren de enfermedades cardíacas.
“Nuestro sueño es que en el futuro logremos
regenerar el tejido cardíaco dañado, así como la salamandra regenera un nuevo
miembro que ha sido dañado por su depredador,” apuntó Richard Harvey del
instituto Victor Chang.
A diferencia de la sangre, el cabello o la
piel, las células del corazón humano dejan de dividirse aproximadamente una
semana después del nacimiento; esto impide la reparación natural del tejido
dañado.
“Siempre ha habido un gran interés en el
mecanismo que utilizan las salamandras y los peces para regenerar su corazón,”
subrayó Harvey. “Existen varias teorías de por qué el corazón humano no es
capaz de hacer esto, entre ellas, debido al daño causado a nuestro sofisticado
sistema inmunológico.”
Sin embargo, los investigadores descubrieron
que mediante una hormona denominada neuregulina, utilizada en el sistema de
señalización del corazón, las células cardíacas podrían dividirse, conduciendo
a su regeneración.
“Este hallazgo significativo podrá beneficiar
futuras investigaciones en el campo a fin de lograr incrementar el efecto de la
neuregulina,” añadió Harvey.
Este método tuvo gran éxito ratones adultos y
adolescentes. El tejido reemplazado renovaron a los diminutos corazones
quedando como nuevos.
Harvey considera que en aproximadamente cinco
años los científicos podrán cerciorarse si el método puede ser utilizado en
humanos.
“Actualmente, examinamos otros elementos,
además de genes, capaces de activar dicho proceso. Podría ser que ya hay
medicamentos seguros que se utilizan actualmente y pueden desencadenar esta
respuesta en humanos.”
El estudio fue conducido por el biólogo
molecular Gabriel D’Uva. Los resultados se publicaron en la revista científica
NatureCellBiology.